El Tratamiento
Antes de empezar, es necesario un diagnóstico personalizado, para indicar al paciente el método más adecuado para tratar su problema.
De escoger el tratamiento HIFU con el asesoramiento de los profesionales médicos, se comienza aplicando un gel de ultrasonido para facilitar la penetración de las ondas.
A continuación, los especialistas médicos seleccionan, en el HIFU 4D, la energía, profundidad y densidad de onda que envía impactos a distintas profundidades de la grasa y de la piel. Siempre controlando el tiempo y la temperatura, dependiendo de las necesidades.
Cada sesión dura entre 45 y 90 minutos, según la zona a tratar; en los tratamientos faciales la duración suele ser menor que en los corporales. Con respecto al número de sesiones, una suele ser suficiente para tratar un área, a excepción de flacidez importante o grades cúmulos de grasa.
Al ser una técnica no invasiva, el paciente puede volver a hacer vida normal inmediatamente tras la aplicación del HIFU. Es completamente indolora, segura y eficaz.

- El ultrasonido más profundo (13 mm) destruye las células adiposas localizadas, tanto en la cara como en el cuerpo. Son responsables de
transmitir una capa de grasa subcutánea de ultrasonido focalizado de alta intensidad de 4 MHZ para derretir las células grasas. De esta forma, los restos de las células grasas serán expulsados por el metabolismo del cuerpo humano. - Mientras que el menos profundo (1,5 mm) actúa en la parte de la superficie de la dermis y en la epidermis, reduciendo las mini arrugas y los poros dilatados. Es la responsable de activar la capa dérmica de colágeno de la piel, mejorar el efecto de consolidación del contorno, pero también mejorar grandes poros y reducir la aparición de arrugas.
Cuando se realiza un lipotensado se hace un tratamiento a nivel de la grasa, para destruirla, y un tratamiento a nivel de la piel para tensarla.
