ácido hialurónico en pómulos

Con el paso de los años la piel del rostro va perdiendo cantidades progresivamente mayores de componentes esenciales como elastina, colágeno y ácido hialurónico y por ello se va perdiendo soporte, lo que produce el descolgamiento de las mejillas al reducir el volumen de los pómulos haciendo que el rostro se vea más envejecido. No obstante, esto se puede corregir con la aplicación de ácido hialurónico que le devuelve la vitalidad y firmeza a los pómulos.

¿Cuándo utilizar ácido hialurónico para los pómulos?

Como ya hablamos sobre el ácido hialurónico en labios, se trata de un implante de relleno indicado cuando se quiera recuperar volumen, de manera natural, en todo tipo de depresiones cutáneas, surco nasogeneano y pómulos, por ejemplo. El ácido hialurónico es un material reabsorbible que al ser una sustancia propia de la piel y atrapar agua en su molécula, produce un efecto de recuperación del volumen perdido y de rehidratación en la dermis que recubre los pómulos cuando estos han perdido volumen.

 No hay que olvidar que los pómulos son los encargados de tensar la piel de los ojos, además  recupera la tensión de las mejillas, contrarrestando la flacidez y eliminan las sombras del rostro. Por tanto, son muy importantes ya que aportan armonía y equilibrio al rostro y cuando pierden volumen transforman totalmente la cara, haciendo que el rostro parezca más envejecido y cansado. Esto se soluciona sin cirugía recuperando el volumen a través de la aplicación del ácido hialurónico que revitaliza esta zona retrasando el envejecimiento.

Una ventaja significativa de la aplicación del ácido hialurónico en los pómulos es que es biocompatible, es decir, que el organismo lo reconoce como propio y no necesita ningún tipo de prueba de alergia.

Resultados y duración

Los resultados tras la aplicación del ácido hialurónico en los pómulos son evidentes desde el primer momento. En cuanto al número de sesiones, será determinado por el médico tras evaluar las condiciones particulares del paciente. El tratamiento es ambulatorio y se pueden reanudar las actividades y la vida normal tras la aplicación sin ningún riesgo.

Es muy probable que tras la aplicación la zona de los pómulos tenga cierto enrojecimiento o edema que suele desaparecer entre las primeras 48 horas, y en ocasiones, también pueden producirse pequeños hematomas que desaparecerán en una semana, este es un síntoma normal tras la inyección de ácido hialurónico, así como algunas molestias que son pasajeras, pero hay que acotar que no todos los pacientes reaccionan igual.

El ácido hialurónico al ser una sustancia reabsorbible tiene un tiempo estimado de duración en el organismo que va entre 6 a 12 meses, dependiendo de la reticulación del ácido hialurónico, cuanto más reticulada más lenta será su metabolización y mayor su permanencia.

Del mismo modo, influyen el tipo de piel, la edad del paciente y los cuidados post aplicación en la duración. En algunos casos los pacientes pueden pasar 18 meses manteniendo el resultado obtenido. Desde Centro Médico Rusiñol, clínica de medicina estética situada en Madrid, recomendamos la aplicación del tratamiento de mantenimiento cada 6 o 12 meses, esto permitirá que los resultados se mantengan durante más tiempo.

 

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