Entradas

Así como existen dietas para perder los kilos de más y moldear la figura, también hay dietas dirigidas a aquellas personas a las que les cuesta subir de peso. Las personas muy delgadas también lo pasan realmente mal cuando, por mucho que comen, no logran alcanzar el peso y la figura deseada.

Hoy hablamos sobre la dieta para coger peso, ¿en qué consiste? Aspectos relevantes que son de interés si tu objetivo es aumentar de peso, y por dónde empezar.

Dieta para coger peso

En primer lugar, hay que entender que las personas que deciden subir de peso deben someterse a un régimen de alimentación saludable. Con la comida basura, se puede engordar con facilidad, pero representa un riesgo para la salud que puede desencadenar un episodio perjudicial.

Para empezar, hay que acudir a un especialista en nutrición, que evaluará las causas que mantienen a la persona con bajo peso e indicará el plan a seguir para corregir el déficit.

Debido a la genética o las características propias de algunos cuerpos de constitución delgada, engordar puede ser todo un desafío. Normalmente, se conjugan diversos factores, como un metabolismo muy activo, situaciones de estrés y ansiedad, o mala alimentación, que no permiten lograr el peso deseado.

¿En qué consiste una dieta para aumentar de peso?

La dieta hipercalórica es la más recomendada para las personas que desean engordar. Está basada en la ingesta de calorías adicionales a las que regularmente consume una persona media -que son alrededor de 2.000-. Para ganar peso, se deben ingerir al menos 3.000 calorías diarias.

Se deben incorporar alimentos saludables a la dieta, como frutos secos, proteínas en mayores cantidades, carbohidratos, grasas y frutas frescas. Pero, una dieta hipercalórica debe estar controlada por un nutricionista, ya que esto no significa que la persona pueda ingerir la cantidad que quiera de estos alimentos.

Los especialistas recomiendan hacer 5 comidas diarias, distribuidas en 3 comidas principales -desayuno, almuerzo y cena- y dos entre horas. Para distribuir así a lo largo del día las calorías necesarias para el aumento efectivo de peso.

¿Cómo empezar una dieta para coger peso?

Tras la evaluación de un nutricionista, se empieza un plan de alimentación personalizado que atiende a las particularidades individuales y del que se hace un seguimiento para lograr el objetivo.

Una alimentación equilibrada es determinante para coger peso; las proteínas deben ser consumidas con mesura, de lo contrario, se podrían correr riesgos renales y hepáticos innecesarios.

Las porciones de comida deben estar ajustadas a lo que indique el especialista, aumentar de peso no significa comer en grandes cantidades sin control. No olvidar que la dieta es un proceso y los resultados no se observan de inmediato, ya que hay muchos factores que influyen en el peso.

Otros aspectos que contribuyen al aumento de peso

Hay aspectos que contribuyen al aumento de peso, como por ejemplo la combinación de la dieta para engordar con ejercicio físico. Pero no vale cualquier ejercicio, sino aquellos dirigidos al aumento de la masa muscular, que incidirán directamente en el tono muscular y la estética corporal.

El descanso es otro aspecto de vital importancia que está directamente ligado al aumento de peso. No se debe dejar toda la responsabilidad a la dieta, es necesario dormir lo suficiente.

La ingesta de suplementos vitamínicos o preparados para aumentar de peso debe ser indicada por el especialista. No todos los casos de déficit de peso son iguales y su uso indiscriminado puede ocasionar daños en la salud.

No dudes en contactar con Centro Médico Rusiñol, nuestro personal experto en nutrición te ayudará a conseguir tu objetivo de coger peso.

Es la tercera bebida más consumida en todo el mundo, un regalo de la naturaleza, y además, con beneficios para la salud. Se trata del té verde, una deliciosa bebida, que además de poseer propiedades beneficiosas, tiene ciertas contraindicaciones.

En este post dedicado al té verde, te damos la información necesaria para que conozcas todo al respecto.

Propiedades

Japón es uno de los países que más consumen esta bebida, cuya población es de las más longevas y saludables. Esto se debe en gran parte a las costumbres y hábitos alimenticios, como el consumo de té verde, cuyas propiedades querrás incluir en tu rutina diaria.

  • Adelgazantes. Gracias a sus propiedades adelgazantes, supone una ayuda en las dietas de adelgazamiento; siempre y cuando se consuma de una manera regulada y sin abusar de este efecto.
  • Anti-envejecimiento. Posee un alto contenido en Vitamina E y flavonoides, lo cual, en conjunto, puede favorecer a retrasar el envejecimiento; destruyendo los radicales libres que el mismo organismo produce.
  • Antioxidantes. Contiene inmensas propiedades antioxidantes, que resultan muy eficaces en la prevención de diversas enfermedades.

Contraindicaciones

Como casi cualquier alimento o bebida, el consumo de té verde en exceso puede llegar a ser malo para la salud. Además, su ingesta en individuos con ciertas afecciones puede resultar perjudicial para la salud.

  • Teína. Se trata de un estimulante al igual que la cafeína, por lo que un excesivo consumo puede tener como consecuencia efectos adversos como migrañas, aceleración del sistema nervioso y el ritmo cardíaco, entre otros.
  • Embarazadas o mujeres en período de lactancia. En relación al punto anterior, las mujeres embarazadas, en período de lactancia e incluso personas en tratamientos médicos, deben consultar a un médico antes de consumir esta bebida.
  • Personas con anemia, ansiedad, insomnio, problemas cardíacos o trastornos nerviosos. Debido a la presencia de taninos absorbentes del hierro en el organismo, no se aconseja su consumo en personas con este tipo de trastornos, que deben regular o evitar totalmente el consumo de té verde.
  • Temperatura. De la misma forma que cualquier otro líquido, el té verde debe ser consumido a una temperatura media, sin exagerar al calentar el agua, pues esto podría perjudicar gravemente el esófago.

No hay nada mejor que disfrutar de una bebida fría o caliente, que además de deliciosa, tenga enormes beneficios para el organismo. El té verde, tomado con conocimiento de sus propiedades y contraindicaciones, puede ser muy beneficioso si lo incluyes en una dieta equilibrada.

Aunque parezca difícil, lucir una piel sana y bonita en la época más calurosa del año no es imposible. Y es que, con la rutina de belleza ideal, podrás verte increíble incluso en verano. Te invitamos a descubrir la mejor rutina para tu piel en esta época.

Limpieza profunda

Antes de comenzar a aplicar cosméticos para resaltar la belleza natural de tu piel, es necesario pasar por un proceso de limpieza y purificación de la misma. Con la ayuda de agua tibia y un jabón pH neutro o limpiador específico, lava bien tu rostro y cuello a diario, por la mañana y por la noche.

Recuerda que para cada tipo de dermis existe un jabón o limpiador específico, encuentra el indicado y úsalo de manera correcta para favorecer tu tipo de piel.

Elimina las impurezas

Para acompañar la limpieza diaria, debes exfoliar tu piel al menos una vez por semana, para retirar la piel muerta y oxigenar la dermis. Con la exfoliación se renuevan las capas superficiales al liberar el taponamiento de los poros, permitiendo así una aplicación más efectiva de productos de cosmética y belleza.

Crema hidratante

Para este tercer paso, comienza por escoger la crema hidratante ideal para ti, acorde a tus necesidades. Mantiene la piel hidratada y flexible y debe ser aplicada por la mañana y por la noche tras la limpieza del cutis.

En verano procura hacerte con una hidratante que contenga protección solar, para potenciar el efecto protector del siguiente punto.

Protector solar

Siempre lo repetimos, hay que protegerse contra el sol durante todo el año, pero en especial en verano. Aplica protector contra los rayos UVA y UVB, imprescindible para la salud de la piel y repetir cada 2 o 3 horas para mantener su efecto; esto es especialmente importante en pieles con tendencia a la aparición de manchas.

Déjate asesorar por los expertos y escoge una crema solar para el rostro y otra para el cuerpo, que debes aplicar siempre antes de salir de casa. Eso sí, a pesar del fotoprotector, no es nada recomendable exponerse prolongadamente al sol, siempre con moderación.

Maquillaje

Para terminar, si eres de las que siempre va maquillada, pero detestas que la humedad y el calor propios del verano arruinen tu maquillaje, te recomendamos los productos cosméticos resistentes al agua. Y por supuesto, evita el cutis graso y con brillo, utilizando bases fluidas y polvos matificantes.

Con esta rutina de belleza para el verano, será fácil mantener tu piel radiante y fresca durante toda la temporada.

¿Te consideras amante al mar? ¿Y qué hay de los inmensos beneficios que este tiene para tu piel? Pues sí, el agua del mar es considerada como un producto de belleza natural muy efectivo, además de gratuito y muy beneficioso.

Exfoliante

Empezamos por recordar lo importante que es la exfoliación para la piel, dado sus múltiples beneficios eliminando las toxinas a nivel superficial, a la vez que estimula la circulación sanguínea.

Pues bien, el agua del mar posee cantidades incalculables de sal, lo cual produce un efecto exfoliante capaz de liberar la piel de cualquier tipo de impurezas.

Antibiótico

Contiene propiedades antibióticas capaces de combatir pequeñas o grandes afecciones en la dermis. Las alergias, descamaciones, eccemas, así como otros problemas y complicaciones de la piel, son tratables con el agua marina, gracias a sus enormes propiedades antibióticas y su riqueza mineral.

Nutrición

El agua proveniente del mar, al igual que los demás recursos naturales, posee altas cantidades de minerales ideales para el cuidado del cutis, pues nutren en profundidad. El efecto principal de los minerales en la piel es mejorar significativamente la elasticidad de la misma, provocando consecuentemente una mejora en el aspecto de la persona.

Antiséptico

Debido a ser rica en sal, yodo y cloruro de potasio, el agua del mar actúa como antiséptico para curar pequeñas heridas en la piel, al igual que roces o arañazos. Al adentrarnos en la playa es posible llegar a sentir una sensación de ardor o picor en estas heridas, esto se atribuye al efecto antiséptico que el agua provoca en ellas.

Vitamina D

El agua del mar, en combinación con las propiedades de los rayos del sol, favorece la producción de la vitamina encargada de contribuir a la vitalidad y la elasticidad de la piel; hablamos de la Vitamina D. Sin embargo, aunque este efecto sea muy beneficioso, una prolongada exposición al sol puede causar daños en el cutis.

Efecto antibacteriano

Finalmente, el agua marina también actúa como antibacteriano en la piel, especialmente para eliminar o combatir el acné. Este efecto del agua, junto a las propiedades secantes del sol, produce la eliminación de granos y puntos negros en el rostro y otras zonas de la dermis.

Por suerte, el calor ya está aquí y ya podemos disfrutar de los enormes beneficios del agua del mar sobre nuestra piel. Adéntrate en la inmensidad del océano para mejorar la salud y la belleza de tu cutis.

Para muchas personas, el verano trae consigo una desagradable invitada: la retención de líquidos, que se hace más evidente en esta época. Existen muchos factores que la producen, y en esta ocasión queremos aconsejarte cómo evitarlos. ¡Sigue leyendo!

¿Por qué se produce la retención de líquidos?

Cuando el cuerpo detecta un bajo nivel de líquidos, activa un mecanismo de defensa. Es decir, al no haber ingerido suficiente líquido o por haber abusado del sodio, el mencionado mecanismo de comienza un proceso de retención de líquidos para lograr mantener un balance. Por suerte, hay medidas que puedes tomar para evitar esta condición.

Bebe abundante agua

Brindar un consumo abundante de agua a tu organismo, permitirá que el mismo elimine los líquidos retenidos. Eso sí, procura no beber más de 4 litros de agua diarios para no ocasionar un efecto inverso y así provocar retención de líquidos por sobrecarga. La ingesta ideal de líquidos es de una media de 8 vasos de agua diarios, ni más ni menos.

Por último, examina la composición del agua que consumas y evita a toda costa la rica en sodio.

Menos sal, menos azúcar y más frescura

Incluye en tu dieta más alimentos frescos y di NO a todo lo que contenga grandes cantidades de sal, como embutidos, salsas, palomitas o ciertas clases de queso.

No hay que olvidarse de lo perjudicial de un exceso de azúcar, que se encuentra sobre todo en golosinas, postres y comidas rápidas.

Alimentos proteicos y drenantes

En cuanto a las proteínas, son consideradas imprescindibles para todas las dietas ideadas contra la retención de líquidos. De no consumir una cantidad suficiente, se reduciría de manera drástica la producción de albúmina, lo que provocaría la acumulación de líquidos entre los tejidos.

Por otro lado, alimentos como el apio, los espárragos, la alcachofa y el pepino incrementan el efecto drenante y depurativo.

Evita la ropa excesivamente ajustada

Las prendas de vestir muy ajustadas pueden causar problemas en cuanto a la obstrucción de la circulación y la correcta expulsión de los líquidos. Utiliza ropa holgada o adaptada a la forma de tu cuerpo, incluyendo calcetines y zapatos.

Practica ejercicio de forma regular

Un ritmo de ejercicios diarios con una duración mínima de 30 minutos es suficiente para convertirlo en una rutina. Mantente activo, evita estar sentado mucho tiempo y realiza estiramientos para mejorar la circulación.

Caminar, correr, nadar, montar en bicicleta e incluso estirar en la oficina durante unos minutos cada día, contribuirán en el proceso de acabar con la retención de líquidos.

Hierbas y plantas con efectos diuréticos

Existen diversas plantas y hierbas con propiedades diuréticas. Consume en forma de té o infusión cola de caballo, diente de león, té verde, ortiga o laurel, ideales para depurar el cuerpo.

No dudes en contactar con Centro Médico Rusiñol, nuestros expertos te ayudarán a evitar la retención de líquidos mediante una dieta equilibrada, tratamientos y consejos.

 

La llegada del verano implica descanso, actividades al aire libre, y sin duda, innumerables visitas a la playa y la piscina. Por otro lado, la época estival trae consigo las altas temperaturas y las molestas picaduras de insectos. Hoy te traemos 9 consejos para disfrutar de un verano saludable.

  1. Cuidar la piel

En primer lugar, el verano nos invita a permanecer más tiempo fuera de casa disfrutando del buen tiempo. Por lo tanto, hay que cuidar la piel, no solo si vamos a la playa o la piscina, sino en cualquier actividad al aire libre.

Antes de salir de casa, ponte protección solar con al menos 30 minutos de antelación. Es importante elegir un protector adecuado y evitar la exposición solar durante las horas centrales del día.

  1. Hidratación perfecta

La hidratación es de vital importancia en el verano, ya que tu cuerpo pierde más líquido de lo habitual, aunque no te des cuenta. Mantenerte hidratado con agua, zumos o refrescantes tés, no solo te mantendrá en forma, sino que se hará visible en la salud de tu piel.

Se recomienda consumir unos dos litros de líquidos diariamente, no abusar de bebidas con cafeína y evitar el alcohol. La hidratación contribuye también a evitar los golpes de calor, muy comunes en esta época.

  1. No descuides la alimentación

En verano es posible que la rutina, sobre todo la alimenticia, se deje de lado por el cambio de horario y la gran cantidad de actividades que realizamos en esta estación del año.

Sin embargo, no puedes descuidar tu alimentación. Ingiere frutas de la temporada como sandía y melón, y no olvides el pescado, las verduras, los huevos y las ensaladas en tu menú diario. Evita las carnes rojas y los alimentos procesados, y lo más importante, no te saltes comidas y fija un horario aproximado para las cinco comidas diarias.

  1. Realiza deporte

En verano da más pereza acudir al gimnasio o hacer ejercicio en un espacio cerrado, por lo que es una ocasión magnifica para sustituir estas prácticas deportivas de invierno por un deporte acuático: natación, surf, buceo, ski acuático, etc. Ideales para mantener tu cuerpo activo y al mismo tiempo disfrutar del buen tiempo.

  1. Descanso efectivo

Durante las vacaciones de verano procura descansar y dormir sin restricciones de horario ni alarmas, solo relájate.

Lo recomendable es dormir 8 horas diarias, pero, a veces los días de trabajo lo ponen difícil y no se logra un descanso placentero. Aprovecha tus días libres para dormir y descansar no solo el cuerpo, sino también la mente.

  1. No olvides las gafas de sol

Así como protegemos nuestra piel, también nuestros ojos necesitan protección durante los días de sol. Hazte con unas gafas de sol homologadas, que además de ser un accesorio perfecto para tu outfit veraniego, te protegen de los rayos del sol de forma efectiva.

  1. Estar alerta con las picaduras de insectos

Los mosquitos vuelven en verano y resulta difícil escapar de las picaduras. Por lo tanto, es imprescindible contar con algún producto repelente de insectos.

Si ya es tarde para ti, hazte con una crema que alivie el picor, ¡y no te rasques!

  1. Cuidados especiales para niños y ancianos

Los niños y ancianos requieren cuidados especiales durante el verano, ya que son más vulnerables a sufrir golpes de calor y deshidratación. Deben hidratarse con más frecuencia, cuidar su piel con protección solar alta, utilizar gafas de sol, así como sombreros que protejan la cabeza del calor.

  1. Para tener en cuenta si vas a viajar

Si vas a viajar durante el verano, ten en cuenta que la salud es lo más importante. Lleva contigo un botiquín con medicinas básicas, tiritas, y si vas al extranjero, no olvides realizar los papeleos necesarios –como la obtención de la tarjeta sanitaria europea-.

¡Y a disfrutar del verano!

Hay extraordinarios alimentos que, por su gran aporte nutricional, se recomienda incluir en nuestra dieta. No dudes en consultar con un experto nutricionista para complementar tu búsqueda de superalimentos.

El bimi (también conocido como broccolini) es uno de ellos, un nuevo superalimento que está dando mucho de qué hablar. Se trata de una hortaliza híbrida, producto de la unión entre el brócoli y la col china. Su aspecto es muy similar al brócoli, con tallos muy semejantes a los espárragos; sin embargo, para nuestro paladar tiene un sabor más dulce y suave que el brócoli, por lo que resulta más apetitoso.

Cómo consumirlo

Este superalimento es de fácil digestión, se puede consumir en el desayuno o en la merienda y de forma natural -la más recomendable-. En una rica ensalada o sándwich, también salteado acompañado con vegetales, carnes o pescados; al vapor o la plancha, simplemente échale imaginación.

Cualquier alternativa es válida, ya que de este superalimento no se desperdicia nada, pues es comestible desde el tallo hasta la hoja. Puedes refrigerarlo para su conservación, que es más duradera que la del brócoli; pero evita congelarlo, ya que pierde cualidades alimenticias.

Aportes y beneficios

El bimi es rico en minerales como el hierro, calcio, zinc, fósforo, níquel y magnesio, y tiene un alto contenido de vitamina C, así como compuestos bioactivos entre los que se encuentran los carotenoides, con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Es un gran aliado en la prevención del cáncer, enfermedades cardiovasculares y la formación de cataratas. También presenta una excelente proporción de proteína vegetal.

Dónde encontrarlo

Su origen se remonta a los años 90 en el continente asiático, pero ha sido recientemente cuando ha empezado a destacar debido a sus grandes aportes, convirtiéndose en un superalimento. Al principio era difícil encontrar, pero en la actualidad lo verás en los grandes supermercados y los menús de numerosos restaurantes.

Su cultivo se da en un clima cálido; su recolección y envasado es fundamental, ya que debe hacerse de forma delicada y profesional. Al adquirir este alimento debes observar que tenga un color verde intenso y sea firme, pues a medida que pierde frescura se torna amarillo, frágil y quebradizo.

 

En unos momentos en los que la comida poco saludable sigue teniendo un gran auge, se hace necesario el consumo de este tipo de alimentos, que no son simples modas; por el contario, son muy beneficiosos enmarcados en una dieta equillibrada.

El bimi pasará a formar parte de nuestros ingredientes favoritos por su cantidad de nutrientes y beneficios para el organismo, además de su agradable sabor.

Actualmente, existen numerosas dietas que tienen como base uno o varios elementos, los cuales consumimos en nuestra rutina diaria sin darnos cuenta de sus beneficios en la pérdida de peso. Hay quienes hablan del café como uno de estos elementos, ¿qué hay de cierto en que el café adelgaza?

Lo cierto es que sí, el café contribuye positivamente en el proceso de adelgazamiento; no obstante, eso no es todo lo que necesitas saber sobre esta bebida, así que te invitamos a seguir leyendo para conocer mucho más al respecto.

La cafeína como acelerador del metabolismo

El componente principal del café, la cafeína, posee propiedades que aceleran el metabolismo, y a su vez, actúan en contra del sobrepeso. Este proceso ocurre cuando consumimos un determinado alimento, para luego ser transformado en energía a través de un proceso físico y químico del organismo.

Al poner en marcha nuestro metabolismo, es posible aumentar la rapidez de las grasas y calorías. Gracias esto, es posible perder peso a mayor velocidad, siendo el café además, un estimulante del sistema nervioso y de la digestión de los alimentos.

Las dietas milagrosas no existen

Cuando deseamos hacer un cambio en nuestro cuerpo y queremos perder peso rápidamente, ponemos toda nuestra atención en la información que nos llega sobre las llamadas dietas milagrosas.

Desgraciadamente, este tipo de dietas no existen. En el caso del café, un plan alimenticio con este elemento como protagonista, no obrará milagros en tu cuerpo.

La ingesta de café debe formar parte de una dieta equilibrada junto a un plan de ejercicios, con el propósito de alcanzar los resultados deseados. Además, es importante destacar que no se deben añadir al café otros ingredientes como leche o azúcares; en todo caso, un edulcorante sin calorías.

Cuidado con el consumo excesivo

Dejando de lado las dietas milagrosas, lo mejor es consultar con los expertos. Desde Centro Médico Rusiñol te recomendamos no consumir más de tres tazas de café diarias, puesto que la activación metabólica que el café produce ayuda en el proceso de adelgazamiento, pero consumir una cantidad excesiva puede llegar a resultar nocivo para tu salud.

¿Te apetece una taza de café? Ahora que conoces los beneficios que puede tener esta bebida en tu pérdida de peso, combínalo con una dieta equilibrada y la realización regular de deporte para lograr los resultados deseados.

Los gases son un problema que cualquiera es propenso a sufrir. Además de hacernos sentir incómodos en muchas ocasiones, pueden producir dolor abdominal y sensación de pesadez, entre otros malestares.

Las causas de los gases son diversas, ya que puede deberse a malos hábitos alimenticios, alergias a medicamentos, intolerancias alimentarias, problemas de digestión o estrés. Es necesario entonces tener en cuenta algunos consejos para evitar los gases, que van desde evadir ciertas comidas hasta la manera de ingerirlas.

  1. Masticar adecuadamente los alimentos

La ingesta de alimentos es un momento para el disfrute, sin embargo, muchas veces se come deprisa sin saborear ni masticar la comida, por lo que el estómago se ve en la obligación de realizar un trabajo extra.

También cuando se come rápidamente, se ingiere aire, lo que favorece la formación de gases. El masticar bien los alimentos -aparte de hacernos sentir “satisfechos”- nos ayuda a comer en menor cantidad, facilitando así la digestión.

  1. Evita alimentos que facilita la acumulación de gases

El consumo de ciertos alimentos contribuye a la formación de gases. Como las coles o legumbres, los cambios drásticos en nuestra dieta diaria, un consumo excesivo de grasa, la toma de medicamentos, la ingesta de bebidas gaseosas y edulcoradas y los chicles, que facilitan la acumulación de gases.

En algunos casos no podemos evitar estos alimentos, como por ejemplo las legumbres. Por eso, se recomienda dejarlas en remojo la noche anterior para facilitar la digestión; de la misma forma que la ingesta de medicamentos se debe llevar a cabo con el estómago lleno.

  1. Controla el estrés y reposa después de comer

Es necesario reposar unos minutos después de comer y evitar la ejecución de alguna actividad física seguidamente, ya que esto impide que se realice una digestión adecuada. En cuanto a la cena, se recomienda tomarla al menos tres horas antes de dormir.

El estómago es un órgano muy sensible a nuestras actividades, y sobre todo, a las emociones, por lo que el estrés también contribuye a acumular gases.

  1. Consume agua con mesura

Un mal hábito que afecta a la digestión es tomar agua en exceso mientras se come, sobre todo si está fría.

El agua impide que los ácidos estomacales descompongan los alimentos, ya que disminuyen su efectividad. Se recomienda beber un vaso antes de la comida, para hidratar el organismo en su justa medida, lo que tiene como resultado menos gases.

  1. Dieta equilibrada

Indudablemente cada organismo es único y lo que afecta a algunas personas no necesariamente lo hará en otras. Sin embargo, es elemental seguir una dieta equilibrada, rica en alimentos sanos; la realización de ejercicio físico y un consumo de agua adecuado (entre 1,5 y 2 litros diarios).

Las personas más propensas a sufrir gases deben ingerir alimentos ricos en fibra que favorezcan su digestión, como por ejemplo cereales integrales, semillas de girasol, nueces y ciruelas.

Poner en práctica estos consejos contribuirá a disminuir o erradicar esos molestos gases. Aunque por supuesto, si las molestias continúan es necesario considerar la visita al médico, para que pueda diagnosticar situaciones más complejas como intolerancias o irritabilidad intestinal.

Llega la subida de las temperaturas y el sol, y puede que te hayas preguntado cómo cuidar tu piel en esta época del año, sin preocuparte por tu salud o por la aparición de manchas. A continuación, te traemos un decálogo sobre el cuidado de la piel en primavera y verano.

1.Ritual de limpieza. Es esencial que mantengas tu rostro limpio y fresco. Procura lavar tu cara tanto por la mañana, como por la noche, con productos específicos para tu tipo de cutis, que te ayuden a limpiar el maquillaje y cualquier otra impureza en tu rostro.

2.Hidratación. Hidrátate por dentro y por fuera de tu piel. La deshidratación a causa de factores externos, como las altas temperaturas, puede causar afecciones en nuestra piel. Para combatirla, bebe 2 litros de agua diarios y utiliza crema o leche hidratante indicada para tu tipo de piel.

3.Protégete del sol. Al igual que ocurre con las cremas hidratantes, la crema solar también debe adaptarse a tu cutis. Sin embargo, el propósito debe ser el mismo: ayudar a filtrar la radiación ultravioleta A y B, responsable de los daños más perjudiciales para la piel. Úsala a diario, incluso si está nublado.

Los protectores solares o fotoprotectores ayudan a conseguir un bronceado progresivo, evitando las quemaduras a causa de la excesiva exposición a la luz solar; y daños más a largo plazo como el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel.

Por otra parte, utiliza ropa adecuada para tu rutina y accesorios como sombreros, gorras, y gafas de sol con filtro de rayos UV.

4.Cuídate de las manchas o reacciones extrañas. Debido a la exposición solar, es posible que aparezcan pigmentaciones en la piel. Mantente alerta con los lunares, pecas o manchas que cambien de color, textura o tamaño, y en caso de que esto suceda, acude a un experto lo antes posible.

5.Cuida las manos, el cuello y el escote. Aunque toda la superficie de nuestra dermis sea sensible a las temperaturas y el clima, hay ciertas partes de nuestro cuerpo que lo son aún más. Es el caso del cuello y el escote, debido a que la piel aquí es muy fina, es de gran relevancia que cuides especialmente estas zonas. Por su parte, las manos se encuentran muy expuestas, pero solemos olvidar protegerlas manteniéndolas hidratadas con cremas específicas.

6.Dieta equilibrada. La alimentación es importante en todos los planos de una vida saludable. Planea una dieta rica en vitaminas, minerales y antioxidantes en esta época calurosa, incluyendo manzana, zanahoria, cítricos, entre otros alimentos ricos en propiedades antiinflamatorias, protectoras y depurativas, así como alimentos antioxidantes como la piña.

7.Regula la exposición al sol. Evita las horas centrales del día, entre las 12 y las 16 horas, lo aconsejable es tomar el sol antes o después de este tramo horario.

8.Unos cuidados para cada edad. Aunque el cuidado de la piel es esencial sea cual sea nuestra edad, los factores y necesidades evolucionan de acuerdo al envejecimiento. En el caso de las personas más jóvenes, los cuidados giran en torno a la hidratación; mientras que en el caso de los hombres y mujeres de avanzada edad, es importante dedicar más tiempo a las propiedades antioxidantes y a una buena nutrición.

  1. Exfoliación. Uno de los aspectos más importantes en el cuidado de la piel, es eliminar las impurezas de la misma. En el caso de las temperaturas altas, si deseas alcanzar un bronceado perfecto y duradero, debes exfoliar tu piel al menos una vez por semana para lograr los resultados esperados y además librar tu piel de cualquier célula muerta.

10.Consulta a los expertos. Independientemente de tu sexo o edad, te recomendamos seguir los consejos de los expertos. Así, evitarás efectos no deseados a causa de la exposición solar y podrás disfrutar de los beneficios del sol sin maltratar tu piel.