La hipersudoración axilar, también conocida por su nombre técnico hiperhidrosis, es una enfermedad que a pesar de ser considerada común, puede afectar gravemente a quien la padece. En España, alrededor de más de un millón de personas sufren hipersudoración y es un problema que se da a nivel mundial.  A pesar de que no se conocen las causas concretas de su origen, se sabe que cualquier tipo de persona es propensa a padecerla. Hoy hablamos sobre esta enfermedad y cómo tratarla. 

¿Qué es la hipersudoración axilar?

La hiperhidrosis es una afección bastante incómoda y que afecta por igual tanto a hombres como a mujeres. Este padecimiento causa un exceso de sudoración en la zona de las axilas, que no siempre está relacionado con el aumento de la temperatura ambiental. 

A pesar de tener conexión con factores como la tensión nerviosa, la tiroides o la genética, lo cierto es que aún se desconoce la causa exacta de esta enfermedad.  

La sudoración excesiva puede afectar a toda la superficie de la piel, sin embargo, por lo general se limita a zonas específicas como las axilas.  Además, puede darse en otras áreas del cuerpo, como la planta de los pies, las palmas de las manos o las ingles. 

En la hipersudoración axilar, las zonas afectadas pueden tornarse de un color rosado o blanco azulado, dependiendo de la gravedad de la enfermedad. Es común que también se desprenda mal olor -conocido como bromidrosis-, causado por las bacterias que son el resultado de la piel mojada por el sudor. 

¿ Cómo tratar la hipersudoración axilar?

En Centro Médico Rusiñol, clínica estética en Madrid, empleamos la toxina botulínica (bótox) para tratar la hipersudoración axilar.

En estos casos, se somete al paciente a una evaluación previa conocida como Test de MINOR, en el que se localizan los puntos de mayor sudoración y el área más afectado. A continuación, y una vez obtenidos los resultados, se aplican de forma intradérmica en las axilas microinyecciones de toxina botulínica.

La acción de este tratamiento se encarga de bloquear la hiperestimulación de las terminaciones nerviosas colinérgicas en la glándula sudorípara. Entendiendo por esto, que esta no bloquea la transpiración normal de la piel, ni bloquea los poros o la glándula sudorípara. Es un proceso indoloro, con efectos notorios a partir de los tres días tras la realización del tratamiento.  

Infórmate sobre este y otros trastornos corporales para prevenir y conocer posibles tratamientos en Centro Médico Rusiñol. Puedes llamarnos al ​676 043 524.