ácido hialurónico en la frente Ya hemos hablado anteriormente sobre la aplicación de bótox en la frente y hoy vamos a ver si es posible aplicar también ácido hialurónico en la frente y cuál es la diferencia con el bótox.

Cuándo aplicar ácido hialurónico en el frente

El área de la frente es de las más sensibles ante la aparición de arrugas y líneas de expresión como consecuencia del envejecimiento, así como por falta de hidratación, exposición solar, etc. Estas arrugas son horizontales (debidas a la gesticulación) y en ocasiones, verticales (debidas a pliegues de la piel al dormir de lado o boca abajo). Todo dependerá del tipo de piel del paciente, y la contracción de los músculos de la zona.

El ácido hialurónico es aplicable para recuperar el volumen de manera totalmente natural, en especial, para atenuar las arrugas. Esta sustancia es perfecta para producir un efecto de rehidratación en la piel en la zona donde se aplica. Por tanto, es ideal cuando la zona de la frente ha perdido su volumen, hidratación y firmeza, sin embargo, hay que tener en cuenta que el ácido hialurónico no controla la causa de estas arrugas, que es la contracción muscular por lo que si queremos tratar de forma adecuada las arrugas horizontales, habrá que aplicar la toxina botulínica primero y después, si vemos la piel marcada o arrugas verticales la trataremos con ácido hialurónico específico para la zona.

Diferencias entre el ácido hialurónico y el bótox

Por un parte, el ácido hialurónico es una sustancia totalmente natural que puede encontrarse en la piel, articulaciones y demás lugares del cuerpo. Se trata de un glicosaminoglicano (azúcar polisacárido) que hidrata la piel, reteniendo hasta 300 veces su propio peso en agua. Así, es posible que retenga agua debajo de la piel para hidratarla, tensarla y aportar elasticidad. A partir de los 30 años la producción de esta sustancia comienza a disminuir y por tanto, la aplicación de ácido hialurónico tipo Skinbooster o vital que está especialmente pensado para hidratar la piel y rellenar pequeñas arrugas sin dar volumen a la zona, lo que permite hidratar la piel y rellenar las arrugas.

Mientras tanto, el Botox es la toxina botulínica tipo A, que es una proteína producto de la bacteria Clostridium botulinum la cual posee un efecto de bloqueo o disminución de la intensidad de las señales nerviosas que hace contraerse al músculo que se ha inyectado  y por tanto disminuyendo la fuerza de contracción de ese músculo en concreto en el cual se ha aplicado la tóxina botulínica. El Botox puede producir bloqueo o relajación del músculo, por lo tanto se puede modular el efecto que queremos conseguir para mantener un aspecto natural pero sin arrugas de expresión.

En conclusión, el ácido hialurónico es perfecto para rehidratar la piel y recuperar el volumen de la piel pero no trata el origen de las arrugas que es la contracción del músculo en esta zona, como ya hemos dicho anteriormente. Para ello, la mejor opción es el bótox.

No obstante, en Centro Médico Rusiñol, clínica de medicina estética situada en Madrid, recomendamos un diagnóstico previo donde podamos analizar las necesidades de cada paciente y en consecuencia, recomendar el tratamiento más apropiado. Puedes pedirnos una primera cita sin compromiso en el 676 043 524.

 

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