Los tipos de serum para la cara son una alternativa que atrae, pero es probable que no tengamos demasiada información sobre ellos y, por lo tanto, nos hagamos muchas preguntas: ¿son potentes y efectivos? ¿Aportan la suficiente hidratación? ¿Se deben acompañar con una crema o utilizarse solos?
Desde Centro Médico Rusiñol, clínica de medicina estética en Madrid, intentaremos responder todos tus inquietudes sobre los tipos de serum para la cara. No te pierdas este artículo y sigue leyendo hasta el final.
¿Qué es el sérum?
El sérum facial es un producto de cuidado para el rostro con ingredientes activos muy concentrados, como por ejemplo Vitamina E o ácido hialurónico, y una menor cantidad de aditivos, como espesantes, emulsionantes o aceites, con respecto a otros productos. Gracias a esto, su absorción y penetración en la piel es más rápida y, por lo tanto, los beneficios de cada compuesto se potencian y se aprecian más rápidamente.
Beneficios del sérum para la piel
La tecnología de formulación de los diferentes tipos de serum para la cara aporta un conjunto de beneficios que llevan a muchos especialistas a sostener que son más eficaces que una crema clásica, o que pueden potenciar la acción de las cremas.
Sin embargo, las principales ventajas del serum, como una mayor y más rápida absorción de los compuestos beneficiosos para la salud de la piel, se incrementan aún más en un tratamiento combinado, que integra algunos de los tipos de serum para la cara y una crema.
Tipos de sérum para la cara
Los tipos de serum para la cara se dividen según su acción, y son los siguientes:
Hidratante
Integran ácido hialurónico, con la capacidad de concentrar mil veces su peso en agua.
Antioxidante
Poseen vitamina C y E, o Ferúlico que asociadas potencian el efecto antioxidante.
Despigmentante
Estos serums incluyen activos como la Arbutina, Ácido Kójico, Ácido Fítico o extracto de regaliz entre otros.
Transformadora
Presentan retinoides y otras sustancias, que permiten un fuerte efecto antiarrugas y regeneran la piel.
Exfoliante
Ácidos como el glicólico, el salicílico o el láctico dominan esta variedad de serum, porque su efecto exfoliante permite renovar la piel.
Reparadora
Incluyen péptidos o factores de crecimiento, con el propósito de “reparar” la piel desde las propias células.
Antiinflamatoria
Poseen calmantes como la niacinamida, bisabolol o Aloe Vera, junto a extractos vegetales como la manzanilla.
¿Qué sérum elegir según tu tipo de piel?
Por último, veamos los tipos de sérum para la cara que debes elegir de acuerdo a las características de tu piel:
Sérums para piel grasa
Se aconsejan aquellos que integran sustancias sebo-reguladoras, como el ácido salicílico.
Sérums para piel seca
Debes buscar un sérum con acción humectante y alto contenido en ácido hialurónico, por su fuerte poder hidratante.
Sérums para piel mixta
Pueden ser útiles cualquiera de las opciones previas, pero todo dependerá de tus objetivos o necesidades: despigmentar, hidratar, transformar, reparar o nutrir.
Sérums para piel con manchas
Deben combinar múltiples activos despigmentantes.
Sérums para piel envejecida
Deben integrar activos transformadores, como por ejemplo el retinol o el ácido glicólico. Puede ser conveniente combinar esa propuesta con un sérum antioxidante.
Aplica el sérum con la piel limpia para que penetre bien en la dermis, desde la zona interna a la externa del rostro en forma ascendente. Y no te olvides de las zonas de escote y cuello.
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