¿Qué tipos de piel existen? Cuidados para cada una

Algunos tipos de piel se encuentran relacionados en sus aspectos físicos, con preocupaciones que suelen ser causa de la aparición de granos o envejecimiento precoz. Por lo general, las pieles que padecen acné son de tipo graso que se puede presentar en la adolescencia o en edad adulta.

El envejecimiento en la piel, así como las manchas oscuras y la sequedad son otra constante para aquellas personas que poseen niveles de nutrición  bajos, escasa ceramida y pérdida de ácido hialurónico. Si buscas tratamientos desarrollados por profesionales con alto nivel de experiencia y conocimientos, para solucionar tus problemas de piel, cualesquiera que sean, no dudes en acudir a Centro Médico Rusiñol, clínica de medicina estética en Madrid.

¿Qué tipos de piel existen?

Como regla general, los tipos de piel que poseemos, dependen de nuestros factores genéticos; pero también, existen otras situaciones que inciden como el régimen alimenticio, las situaciones de estrés y la exposición a los rayos solares de manera indiscriminada. Es probable que, con el tiempo, cambien los tipos de piel; es decir, quien en la adolescencia tenía una piel grasa, posiblemente en edad adulta, comienza a ver signos de sequedad cutánea.

Los tipos de piel se relacionan también con la barrera cutánea o manto hidrolipídico que la recubre.  Si no funciona correctamente, es probable que no genere lípidos en cantidades suficientes, o no produzca la dosis necesaria de agua para mantener los tejidos suaves y firmes.

Otra función de esta barrera es que protege la piel contra agentes externos capaces de crear irritación, erupciones y otros tipos de padecimientos cutáneos.  La importancia de determinar tu tipo de piel consiste en que, el tratamiento para su cuidado varía, de acuerdo a sus características particulares. De modo que, si tu piel es de tipo grasa, no puedes recibir tratamientos para un tipo de piel normal, o seca. Pero, veamos los conceptos y características básicas que distinguen los tipos de piel:

Piel normal

Este tipo de piel es de las menos comunes. Es difícil encontrar una piel equilibrada, sin excesos de grasa, ni demasiado seca. Se caracteriza por poseer poros finos, buena circulación de sangre, textura suave, lisa, ausente de impurezas y sin irritaciones o erupciones aparente. La encontramos en muchos niños antes de la pubertad y los cambios hormonales que ello implica. Aun cuando a la vista no luzca defectos, se deben realizar rutinas de mantenimiento, como:

  • Limpieza diaria
  • Aplicación rutinaria de protectores solares
  • Exfoliación periódica.
  • Humedecimiento diario con crema hidratante de día y  nutritiva en la noche para mantener sus condiciones normales.

Piel seca

Este tipo de piel produce menos grasa que la piel normal; ello como consecuencia de su carencia de lípidos capaces de mantener la nutrición adecuada, para formar la barrera cutánea. Al no contar con esta barrera, el sufrimiento por tener una piel seca implica el envejecimiento de la tez. Los expertos en dermatología, la subdividen en

  • Piel seca (frágil, áspera, su elasticidad es débil)
  • Piel muy seca (Con descamaciones, aspecto manchado con envejecimiento prematuro y comezón leve)
  • Piel extremadamente seca (Las manos, pies, codos y rodillas son las áreas que más acusan la sequedad; la piel luce cuarteada, agrietada, con callosidades, descamaciones y picor severo)

Los cuidados para la piel seca pueden consistir en:

  • Usar limpiadores no abrasivos y técnicas de limpieza suaves.
  • Utilizar crema hidratante de día, nutritiva por la noche usando un plus de aceites esenciales como Rosa de mosqueta o Manteca de karité en la noche.
  • Usar humidificador durante climas secos.
  • Utilizar bufandas, para proteger la piel del frío.

Piel grasa

Es una piel que brilla debido a los altos niveles de grasa que fabrica; conociéndose esta hiperproducción como seborrea; la piel luce pálida y gruesa porque los vasos sanguíneos no son visibles. Es una piel que tiende a padecer de acné suave o severo, en cara, cuello, hombros, espalda y/o pecho. Una piel con tendencia grasa bien tratada es una piel elástica que va a marcar muy poco las líneas de expresión y gesticulación siendo una piel con muy buena resistencia al paso del tiempo. Algunos cuidados para la piel grasa pueden ser:

  • Limpiar la cara dos veces al día y tras cualquier actividad físicas
  • Usar productos para el cuidado de la piel y maquillajes sin aceite.
  • Elegir humectantes no comedogénicos para pieles grasas y evitar la obstrucción de los poros.

Piel mixta

La piel mixta luce dos tipos de piel, en la zona “T” (frente, barbilla y nariz) es grasa, los poros se ven agrandados, con impurezas o restos de acné y en cambio, las mejillas presentan un tejido normal o con tendencia a seca. Los consejos para su cuidado son:

  • Aplicar cremas hidratantes sin aceite en la zona T.
  • Elegir cremas más nutritivas para áreas secas.
  • Usar papeles secantes durante el día para retirar los excesos de grasa en la cara.
  • Utilizar exfoliantes o limpiadores en zonas específicas: astringentes en áreas grasosas y productos más suaves en áreas secas.
  • Usar protección solar sin aceite.

Evaluación del tipo y estado de la piel

En nuestra clínica de medicina estética en Madrid, antes de pautar cualquier tratamiento llevamos a cabo un diagnóstico previo con Skin Analyser. Un aparato que nos permite conocer en profundidad las características de la piel de cada paciente: nutrición, hidratación, dilatación del poro, etc.

Para ampliar información acerca de los tipos de piel y sus cuidados, no dudes en contactar con nosotros en el 676 043 524. También te puede interesar nuestro artículo sobre las cremas solares según el tipo de piel.

30/08/2022
POR RUSINOL
ETIQUETAS antienvejecimiento belleza cuidados de la piel
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