La papada es esa tediosa aparición de grasa subcutánea bajo la barbilla o mentón. Esta puede fomentarse por múltiples causas, como factores genéticos, abuso del teléfono móvil, aumento o perdida rápida de peso, exposición solar y envejecimiento de la piel.

El proceso de la cirugía o liposucción de papada puede llegar a ser un procedimiento molesto para algunos pacientes, ya que sus efectos secundarios van desde los hematomas a las cicatrices o inflamación. Existen varios procesos no quirúrgicos para evitar esos efectos secundarios, como las siguientes técnicas:

Perder peso

Para aquellas personas con sobrepeso, que también están viendo afectado su rostro de manera significativa, es importante empezar a considerar el bajar esos kilos demás.

Empieza por reducir el consumo de grasas o lácteos cremosos e incrementar el consumo de frutas y fibra en conjunto con unos dos litros de agua al día. Esto te ayudará a limpiar tu cuerpo de impurezas y toxinas, que producen el consecuente aumento de peso.

Consume proteínas

En los casos en los que la papada se produce a causa de la flacidez o avance de los años, se recomienda agregar muchas proteínas a tu rutina: consumo de carne animal con altos niveles de proteínas, como el pescado azul y la carne de ave.

Consulta a tu médico por suplementos ricos en proteínas que ayuden a la firmeza de los tejidos.

Realiza ejercicios con tu rostro

Una de las medidas más efectivos para contribuir a la reducción de la papada, es el ejercicio directo en tu rostro. Combina rutinas de movimiento en las que utilices tus labios, lengua, dientes, mandíbula y nariz, para reducir tanto la grasa como la flacidez de esta zona, al mismo tiempo.

Masticar chicle puede ser uno de los ejercicios de tu rutina, ya que combina el esfuerzo de las partes mencionadas.

Tratamientos médicos no invasivos

Otra de las técnicas a intentar si los diferentes métodos ya mencionados no fueron suficientemente efectivos, son los tratamientos médicos en los que no hace falta pasar por quirófano. Hablamos de prostrolane, un avance para la reducción de grasa subcutánea localizada facial puesto que no sólo reduce la grasa de esta zona, si no que además aporta firmeza a la zona

Un tratamiento no invasivo que además podemos combinar con hilos tensores en casos de flacidez acentuada o con radiofrecuencia para estimular los péptidos y reforzar el efecto.

Si quieres saber cuál es el mejor tratamiento para ti, no dudes en ponerte en contacto con Centro Médico Rusiñol sin ningún tipo de compromiso en el 91 571 81 13 o 676 043 524.

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