¿Cómo feminizar un rostro masculino sin tratamientos invasivos?

En una sociedad donde la cirugía parece ser la única solución para las personas transgéneros, los tratamientos no invasivos médico-estéticos también son una gran solución en el proceso de transformación. Veamos cómo feminizar un rostro masculino sin la necesidad de utilizar tratamientos invasivos.

¿Qué es la feminización?

En el caso de las personas que no se sienten conformes con su aspecto masculino, la feminización facial es la solución estética para lograr estos cambios. Se trata del proceso estético con el que se busca resaltar los rasgos faciales que se identifican con un rostro femenino.

En general, las personas que se someten a este tipo de técnicas buscan tener una apariencia menos masculina o más femenina. La zona facial contiene características secundarias de influencia hormonal que hacen que los rostros masculinos y femeninos se puedan diferenciar. En especial la forma de la boca, nariz, pómulos, mentón y mandíbula.

La feminización facial es ideal para transformar y mejorar la vida de pacientes que quieren eliminar rasgos masculinos, ya sea en el proceso de tratamiento hormonal por cambio de género o una feminización del rostros por razones genéticas sin tener que recurrir a la cirugía.

Tratamientos para feminizar un rostro masculino sin cirugía

Un paciente que inicia un proceso hormonal, tarda en acentuar los rasgos sexuales secundarios como la forma de la cara, sobre todo cuando la transición se ha empezado a unas edades más avanzadas. También se puede dar el caso de rasgos masculinos faciales por cuestiones genética o por alteraciones hormonales.

En estos casos a través de la medicina-estética se consiguen acentuar los rasgos faciales femeninos, que en el caso de transformación de género, irá de forma paralela al proceso hormonal, pudiendo ir adaptando el protocolo, al ser sustancias reabsorbibles, a los cambios que las hormonas ocasionen.

La clave está en la combinación de bótox y ácido hialurónico que ofrecen la opción de moldear los diferentes rasgos faciales ajustándolos más a los de una mujer.

¿Para qué sirve cada tratamiento?

En caso de la feminización facial el objetivo de la toxina botulínica en cejas consigue que estas estén más arqueadas y la cola de la ceja más elevada. Y a través del relleno de ácido hialurónico en pómulos conseguimos que estos estén más a nivel frontal, más redondeados; y el ácido hialurónico en labios también los hace un poquito más anchos, más jugosos, más llenos, que es un indicativo de unos niveles de estrógenos más altos. Por su parte, también gracias a la mentoplastia conseguimos una barbilla estrecha, más proyectada; e incluso mediante la rinomodelación logramos una nariz más afilada y la punta un poquito más elevada.

Si quieres someterte a un proceso de feminización sin cirugía, no dudes en contactar con Centro Médico Rusiñol, clínica de medicina estética en Madrid, donde tras un diagnóstico médico previo te pautaremos el mejor tratamiento para tí.

01/03/2022
POR RUSINOL
ETIQUETAS belleza cuidados de la piel salud
Quizás te interese
0
Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.