Las semillas de lino, también llamadas linaza, son en la actualidad la panacea en la alimentación, gracias a sus diversas propiedades y beneficios para el cuerpo.

Esta planta milenaria, cuyo nombre científico es Linum usitatissimum, ha tenido diversos usos a lo largo de la historia, desde el textil a la alimentación. Hoy hablamos sobre sus numerosas propiedades.

Propiedades de las semillas de lino

Estas semillas son conocidas desde la Antigüedad. Nuestros ancestros también aprovecharon sus bondades y actualmente son consideradas un superalimento, por lo que su consumo ha aumentado notablemente.

  • Contienen una gran cantidad de ácidos grasos polsuinsaturados como Omega 3 y 6, lo que favorece extraordinariamente el funcionamiento del corazón y regula la presión arterial. Sin olvidar que los niveles de colesterol también se estabilizan.
  • Benefician la función digestiva por su alto contenido en fibra y enzimas digestivas que regulan el tránsito intestinal.
  • Es una opción excelente para bajar de peso de forma natural, ya que la fibra es un gran aliado para deshacerse de la grasa.
  • Las semillas de lino tienen una función detox, permitiendo la eliminación de toxinas. Son consideradas como uno de los mejores depurativos.
  • Son unas aliadas de las personas con diabetes, porque mantiene estable el nivel de glucosa en sangre.
  • Su consumo frecuente mantiene la energía y vitalidad, gracias a su contenido de vitamina B1.
  • Contienen vitaminas y minerales esenciales para el organismo.
  • Tiene propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas, brindando protección contra los radicales libres.
  • Por último, tiene propiedades terapéuticas.

Contraindicaciones

Las semillas de lino son un superalimento repleto de propiedades, pero consumirlas en exceso puede resultar perjudicial, por lo que hay que moderar el consumo a dosis razonables. Lo recomendable es ingerir dos cucharadas diarias, es decir, el equivalente a 30 gramos.

Los expertos afirman que, de lo contrario, se pueden ocasionar malestares estomacales, por el alto contenido de fibra, así como acumulación de gases.

Las mujeres embarazadas y aquellas personas con problemas de coagulación deben consultar previamente con su médico.

¿Cómo tomar las semillas de lino?

Las más populares son las doradas y las marrones, ambas con las mismas propiedades y beneficios. Pueden ser consumidas en la dieta diaria, incorporándolas a cualquier alimento; aunque la forma más recomendable es la de semillas molidas, para agregarlas a cualquier plato.

Otra forma de tomar semillas de lino es agregar dos cucharadas de las mismas a un vaso de agua de 250 ml y dejar reposar toda la noche, para después ingerir la mezcla en ayunas.

Para terminar, hay que señalar que, debido a la dureza de las semillas de lino, se recomienda tomarlas molidas o en polvo. Aunque las últimas no son muy duraderas y aguantan tan solo unas seis semanas, a pesar de encontrarse en la nevera.

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