¿Cómo combatir los granos en la barbilla?

Interpretar las reacciones de tu piel frente a determinados momentos en que surge la aparición de granos en la barbilla, tras haberla expuesto al contacto con agentes externos, o bien, tras la ingesta de determinados productos, es esencial para poder establecer los motivos de la aparición de las espinillas y también, el tratamiento más apropiado según sus causas particulares.

Muchas veces asociamos el acné, puntos negros, espinillas, a la época de la adolescencia, sin darnos cuenta que, indiferentemente de la edad que tengamos, podemos ser víctimas de estas imperfecciones de la piel; sobre todo, en la línea de la mandíbula y mentón. En Centro Médico Rusiñol, clínica de medicina estética en Madrid, podrás encontrar información sobre los posibles tratamientos faciales caseros y médico-estéticos para combatir los granos en la barbilla.

¿Por qué aparecen los granos en la barbilla?

A menudo, pensamos que la aparición de los granos en la barbilla se debe a causas severas que pueden complicar el tratamiento y la curación. Pero, no es así. De hecho, te invitamos a seguir leyendo para que puedas informarte de por qué nuestra piel puede sufrir de granos, cuáles son los métodos para prevenirlos y los tratamientos más comunes.

Las causas más frecuentes de la aparición de granos en la barbilla son:

Cambios Hormonales

La aparición de granos en la barbilla pueden comenzar a verse unos días antes de la menstruación. Significa que, justo antes de que inicie el ciclo, el cuerpo produce más progesterona, provocando a su vez, la retención de líquido y es la razón por la que la piel está inflamada. En este caso, los poros son objeto de la presión de dicha inflamación, estrechándolos de forma considerable, evitando el drenaje natural de los mismos. La grasa de la piel puede aumentar también, debido al desequilibrio hormonal. Todo ello contribuye a aumentar el contenido del poro y el desencadenante de la espinilla

El estrés

El cortisol es la llamada hormona del estrés y es una de las que más afecta la piel. Cuando las hormonas del estrés se activan, producen la liberación de sustancias químicas (Histamina) que tienden a incrementar el flujo de la sangre en la piel; produciendo tanto erupciones como zonas de enrojecimiento y brotes de acné. Unido a ello, el estrés baja el sistema inmunológico,  por lo que puede favorecer la proliferación del propinobacterium acnés, germen responsable de la aparición de los granos además puede causar enfermedades cutáneas como rosácea y eccema.

Transferencia de impurezas

Pasar por la barbilla o la línea de la mandíbula las palmas o el dorso de la mano sin haber sido lavados previamente, (Nos tocamos la cara una media de 1200 veces al día) así como las mascarillas reusadas por tiempo prolongado, sin medidas de higiene mínimas adecuadas. Todas estas acciones implican una transferencia de impurezas hacia la zona de la cara en especial barbilla y mandíbula.

En el caso del acné causado por el uso del mascarillas, llamado también maskné, la explicación es que, tu aliento y el aire cálido y húmedo que circula entre tu piel y la mascarilla, se quedan ahí atrapados, junto a los aceites y el sudor de la piel, sin una vía por dónde salir. El aumento de temperatura de la zona la convierte en caldo de cultivo de bacterias (propinobacterium acnés) que se instalan en los poros, obstruyéndolos y generando los granos en la barbilla.

Otra forma de transferencia de impurezas, es el uso de toallas, brochas y esponjas faciales pasadas por el rostro, sin que se encuentren limpias, es decir, sin haber sido sometidas a un mecanismo regular de aseo; lo cual puede dejar más impurezas de lo que puede tolerar la piel;  haciendo que, además de los restos de maquillaje, también se acumulen células muertas, sudor, grasa y bacterias.

Alimentación no equilibrada

Consumir productos procesados, abundantes en grasas o picantes, puede causar alteraciones en la forma de metabolizarlos, forzando su depósito en los tejidos sin su degradación previa. Si se trata de productos que producen acidez y aumento de calor corporal, se debe de tener precaución, a fin de prevenir los granos faciales.

Exposición ambiental

Cuando sometemos nuestra piel a elementos contaminantes hallados en el ambiente, tales como, el polvo, la suciedad, partículas dañinas que flotan por el aire, así como la exposición de productos químicos; estos y otros factores pueden alterar el funcionamiento de la piel y sus características normales, generando distintas clases de erupciones, acné, enrojecimientos, de mayor o menor gravedad.

¿Cómo se puede prevenir o mitigar su aparición?

Ahora que hemos identificado las causas más comunes de aparición de estos granitos, puedes tener la certeza de poder eliminarlos de raíz. ¿Cómo? Continúa leyendo las líneas siguientes y te lo diremos.

Se trata de hacer algunos cambios en la rutina para evitar la aparición del acné y que tiene que ver con correcciones a nivel alimenticio, así como un giro a algunas rutinas diarias: modificaciones de hábitos de aseo y un tratamiento periódico facial para remover impurezas y potenciar el equilibrio del manto hidrolipídico de la piel.

Consejos para evitar la aparición de granos en la barbilla y el resto de la cara

Como hemos dicho, tenemos un conjunto de medidas que ayudarán a reducir o eliminar los granos en la barbilla, de acuerdo a la complejidad de las causas que lo hayan originado. Podemos iniciar con el siguiente listado sencillo:

  • Debes buscar la orientación de un especialista en nutrición para que te diseñe un régimen alimenticio basado en elementos naturales, menos procesados, verduras, frutas y hortalizas. Lo que implica la reducción de productos lácteos, grasas, azúcares y sal en exceso, entre otros. Elimina de tu dieta las grasas animales o por lo menos que sean de una buena calidad orgánica, come alimentos ricos en ácidos grasos y frutas, hortalizas y verduras ricas en vitaminas antioxidantes que, además, te ayudarán en la prevención del envejecimiento de la piel.
  • Debes incrementar el consumo de agua a 8 vasos diarios, porque te ayudarán a eliminar a través del sudor y la orina las toxinas que tanto daño causan a la piel.
  • Introducir a tus actividades diarias, ejercicio, para mejorar el estado anímico y disminuir los niveles de estrés.
  • Dormir al menos 7 u 8 horas diarias, imprescindible para recuperar la piel ya que mientras dormimos se produce la hormona del crecimiento que en el adulto sirve para reparar tejidos.
  • Practicar técnicas de relajación ayudará a lograr estados de tranquilidad evitando los nervios y el estrés, generadores de los desequilibrios orgánicos que causan los granos faciales.
  • Proteger tu piel a la exposición de agentes ambientales, a las partículas de suciedad que viajan a través del aire, al polvo y otros agentes externos responsables de las impurezas de la piel.
  • Acentuar los hábitos de higiene. Muchas veces creemos que, con solo lavarnos con jabón, de vez en cuando o ducharnos, solventamos el tema de las impurezas. La verdad es que, la piel debe ser objeto de procedimientos de limpieza periódica y profunda. Las mascarillas, si son reutilizable, tiene que someterse a un efectivo lavado con agua y jabón diaria, así como pulverización de solución hidroalcohólica en la zona en contacto con la piel tras cada uso.  Las toallas, esponjas y brochas para aplicación de los cosméticos deben estar debidamente lavados con productos especiales que retrasen la producción de los gérmenes sobre el rostro.

Tratamientos faciales

Para que puedas obtener buenos resultados, sobre la piel de tu barbilla y en general, sobre la zona T del rostro, puedes seguir paso a paso un tratamiento facial casero o con productos industrializados. Lo importante es cumplir el siguiente método:

Limpieza

Antes y después de la aplicación de las mascarillas faciales, se debe preparar la piel, a través de una profunda remoción de la suciedad que se ha ido acumulando en los poros, las bacterias y todo elemento contaminante, refrescándola. A través de un jabón sin sosa en caso de tener la piel grasa. No olvides secarte con una toalla solo para el rostro y hacerlo de forma suave y con pequeños golpecitos.

Tonificación y exfoliación

Otra de las claves para remover células muertas que tapan los poros y evitan la regeneración de la piel; es la tonificación, como paso elemental de la limpieza. Aplicar tónico facial sin alcohol purificará el rostro, refrescará, limpiará el poro donde no ha llegado el jabón, hidratará y calmará.

También se debe realizar un peeling químico, en Centro Médico estético especializado donde tras un estudio previo de tu piel se elegirá el peeling adecuado para  desobstruir el poro, cerrarlo, secar brote de acné activo, regular la producción de grasa, eliminar manchas, marcas de acné y células muertas de la capa cornea, eso ayudará a que los tratamientos faciales que realicemos en casa sean más eficaces y mantengamos la piel limpia y libre de acné durante más tiempo. Este peeling ayudará a que las cremas de tratamiento en casa penetren mejor en la piel obteniendo mejores resultados. 

Hidratación

A través de este paso, se contrarresta la sequedad, la cual se hidratará y nutrirá; restaurando su dermis protectora según las necesidades.

En caso de tener una piel madura te aconsejamos crema nutritiva durante la noche y si cuentas con una piel más joven o con tendencia grasa una crema hidratante. Debes recordar que las cremas de noche consiguen un efecto recuperador de la piel y las cremas de día realizan más una función de barrera frente a contaminación e impurezas.

Si te ha gustado este artículo, podrás pide cita para tu tratamiento de medicina estética en Madrid.

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23/08/2022
POR RUSINOL
ETIQUETAS belleza cuidados de la piel manchas en la piel
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